Muhammad Ali: “El Más Grande”

"The Greatest" se alzó con tres campeonatos mundiales de los pesos pesados

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El 3 de junio será una fecha gris para el mundo del boxeo, debido a que se recuerda el fallecimiento de una de las grandes leyendas que se ha destacado dentro del cuadrilátero, “El Más Grande” Muhammad Ali.

Con 74 años de edad partió del mundo terrenal, el que es considerado como uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos a causa de un choque séptico, el cual fue generado por una infección respiratoria.

Cassius Clay, nombre de nacimiento del mítico pugilista, vino al mundo el 17 de enero de 1942 en la ciudad de Louisville, Kentucky, durante una época en la cual el racismo tenía un gran auge en la comunidad norteamericana.

Su ascenso comenzó desde su recorrido amateur, donde alcanzo múltiples títulos, entre los que destaca la obtención del campeonato nacional amateur en par de ocasiones y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma 1960.

Debutaría en profesional con 18 años ante Tunney Hunsaker, en una pelea que se realizaría en su nativa Louisville y donde saldría victorioso por decisión unánime, en un encuentro pactado a solo seis asaltos. Así arrancaría un recorrido lleno de éxitos y caídas, siempre recordado por su gran estilo de pelea, así como su ingenio a la hora de declarar ante los medios y atacar verbalmente a sus rivales.

La oportunidad por el título llegaría en 1964, donde tras cosechar un récord de 20-0 firmaría un contrato para enfrentarse al entonces monarca de los pesados, Sonny Liston. Alí comenzó su llama “guerra psicológica”, donde a través de sus declaraciones y acciones previas al combate buscaba intimidar, así como descontrolar a su adversario, algo que lo caracterizo durante toda su carrera.

“Oso grande y feo” Así  llamaba del joven boxeador al campeón, acosándolo durante sus entrenamientos, su llegada al aeropuerto, durante el pesaje y hasta en su propio hogar.

El combate se daría cita en el Convention Hall de Miami Beach, Florida el 25 de febrero y donde Clay, según la prensa y diferentes especialistas, se perfilaba como el perdedor esa noche. Nada más lejos de la realidad, ya que “The Greastest” fiel a su filosofía, “floto como una mariposa” a través del cuadrilátero esquivando los golpes de Liston y “pico como una abeja” para poner en serios problema a su contrincante, quien sufrió un corte en el tercer round y para el sexto decidió abandonar el encuentro.

Alí se alzaría con el cinturón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la recién creada Comisión Mundial de Boxeo (CMB), la emoción invadió al nuevo campeón que bailo por el cuadrilátero y luego se aproximo a las sogas, donde grito al público y a los periodistas asistentes: “¡Tráguense sus palabras! ¡Tráguense sus palabras! ¡Soy el mejor! ¡Soy el mejor! ¡Sacudí al mundo!”

Cassius Clay, como era llamado en ese entonces, había decidido semanas después cambiarse el nombre primeramente a Cassius X, pero posteriormente a Muhammad Ali, con el que perduraría por el resto de su vida. “El amado de Dios” es su significado, el cual le fue otorgado en su unión a la Nación del Islam.

Liston tendría su revancha pero sería derrotado en el segundo asalto, siendo la primera defensa del nuevo campeón, quien retendría su título de forma exitosa en ocho combates más. Su negativa a presentarse al llamado del ejército estadounidense para la guerra de Vietnam, le llevaría al despojo de su licencia de boxeo y sus títulos mundiales, manteniéndose alejado del cuadrilátero por 3 años y medio.

Regresaría al deporte de los puños con victorias ante Jerry Quarry y Oscar Bonavena, citándose en su próximo duelo ante Joe Frazer, quien se encontraba como actual campeón de la AMB y CMB. Ali caería en un combate por primera vez en su carrera profesional, luego de 31 peles.

El nativo de Filadelfia logró derribar en par de ocasiones al entonces ex campeón y con su constante presión e insistencia en ataque, se llevó la victoria en la catalogada “Pelea del Siglo”. Vencería a Jimmy Elis y obtendría el título de la North American Boxing Federation (NABF), el cual perdería ante Ken Norton en lo que significo su segunda derrota profesional.

En 1974 tendría su revancha ante Joe Frazier, esta vez saliendo victorioso por decisión unánime, para citarse ante el temible George Foreman. “Big George” cosechaba un récord de 40-0 con 37 nocauts ante peleadores como Frazier, Chuvalo, Norton, entre otros.

ZAIRE. Kinshasa. Octubre 30 de 1974. World Heavyweight Boxing Championship.

La pelea tendría lugar en Zaire y se le denomina como la “Batalla en la Jungla”. Ali consiente del poder de su rival y la escasa presencia de este más allá del quinto asalto, permitió al campeón descargar toda su potencia durante los primeros asaltos del encuentro, logrando mermar de esta manera las energías de su contrincante.

En el octavo asalto, el nativo de Louisville conectaría una combinación de izquierda-derecha que dejaría tendido en la lona al campeón y se coronaría por segunda ocasión campeón mundial de los pesados.

Su cinturón sería defendido exitosamente en diez oportunidades ante  Frazier, en el fin de la trilogía entre ambos, contra Norton, Ron Lyle, Alfredo Evangelista, Earnie Shavers, entre otros. Pero un joven Leon Spinks se lo arrebataría por decisión dividida en 1978 pero “The Greastest” se convertiría en el primer peleador de los pesados en alzarse en tres ocasiones con el campeonato mundial, al doblegar por decisión unánime en septiembre de ese año a Spinks.

Clay dejaría vacante sus cinturones y se retiraría pero regresaría en dos ocasiones para enfrentarse a Larry Holmes y Trevor Berbick donde perdería ante ambos pugilistas, dejando a un lado de forma definitiva el deporte de los puños.

Ali establecería un récord de 56 victorias con 6 derrotas, donde logró noquear a 37 de sus rivales en sus 21 años de carrera profesional

Más allá de su gran carrera en el deporte de los puños, la imagen de esta leyenda se extiende hacia la lucha por los derechos de igualdad racial, en una sociedad norteamericana dividida. Será recordado como el “Más Grande” no solo por sus impresionantes peleas, sino por su lucha por un mundo mejor y de igualdad para todos.