Debate: política cambiaria de Venezuela

Se estima que los revendedores de dólares obtienen ganancias de 13.500%

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Entre dolarizar y no dolarizar

En el debate de la política cambiaria de Venezuela, sugieren economistas que para corregir ya los problemas macroeconómicos de Venezuela, la receta mágica es la dolarización. Una alternativa que es toda una experiencia en Ecuador, Panamá y El Salvador. Los sectores contrarios a esta idea, afirman que la dolarización es como invitar al ejército de los Estados Unidos a establecer una base militar en Caracas.

Para el economista Asdrúbal Oliveros Director de la Consultora Ecoanalítica – dolarizar al país supone renunciar a la capacidad de hacer política monetaria y se depende de la Reserva Federal de los Estados Unidos. “No hace falta dolarizar para reducir la inflación”. Señala al ejemplo de Colombia y Perú que, sin dolarizar, han fortalecido sus economías y llevado la inflación a 4% o 5% al año. No ve este mecanismo como un sistema que funcione para el país, ni prevé que de esta manera pueda tumbarse la inflación.

La corrupción galopante es el denominador común de los controles de cambio en Venezuela

El debate de la política cambiaria de Venezuela, se enfoca en las visiones y resultados. El control de cambio tuvo por un tiempo sus ventajas cuando las Reservas Internacionales superaron los 55.000 millones de dólares (Reservas BCV+FONDEN+PDVSA) el mismo benefició a todos los sectores de la vida nacional. Pero tiempo después, se creó un mercado paralelo de divisas que condujo a una corrupción galopante entre funcionarios públicos y usuarios de Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), hoy Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) cuyo control, no impidió la fuga de capitales como denunció el intelectual Luís Brito Gracia, pues se esfumaron unos $ 60.000 millones de lechugas verdes, gracias a que “funcionarios comprensivos adjudicaron estas divisas para importaciones fantasmas a compañías de maletín e incluso empresas públicas” denunció Brito Gracia. Tal fuga de capital para una economía dependiente de las importaciones, afecta directamente el valor de la moneda nacional, considerando la coexistencia o distorsión que produce tener tres y hasta cuatro tipos de cambio.