El Kung Fun vaginal, es una antigua práctica sexual taoísta, desconocida en el mundo occidental y muy practicada desde hace siglos en Asía. Resultando una técnica de tonificación de la cavidad vaginal, muy utilizada desde tiempos inmemoriales por la realeza china y las concubinas del emperador, la cual consiste en ejercitar los músculos de la vagina conteniendo unas pequeñas bolas.

La técnica se viene popularizando en Occidente con el nombre de Kung Fu vaginal. Los expertos la venden como la solución definitiva para alcanzar o potenciar el placer del orgasmo tanto masculino, como femenino.

Verónica Laura Barrera, una reconocida sexóloga clínica y kinesióloga del suelo pélvico, explica que la vagina tiene una importancia superior para la cultura oriental, guardando un gran culto y simbología por significar una fuente vital de energía.

Por su parte, Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, afirma que la vagina es un músculo olvidado en esta parte del mundo. Tanto Barrera como Ghendin, recomiendan su práctica por tener beneficios tanto para el hombre como para la mujer, mucho más de lo que la gente puede imaginar. El Kung Fu Vaginal, se centra en ejercitar los músculos vaginales al introducir y contener unas pequeñas bolas chinas o piedras de jade.

La sexóloga Carly Rodríguez, explica pasó a paso el Kung Fu Vaginal:

  1. Recomienda lavar bien la bola china.
  2. Estando parada, se introducen las bolas china, con las piernas ligeramente separadas, se sugiere el empleo de crema lubricante.
  3. Una vez colocado, se contrae la vagina, para retener la bola china, procediendo a balancear la bola dentro de la cavidad vaginal, de atrás hacia adelante, incluyendo ligeros movimientos de cadera.
  • Contrae y eleva
  • Mantén la contracción
  • Suelta la contracción
  • Descansa y relaja
  1. Al inicio, el peso será leve, y se podrá aumentar progresivamente. En el mercado hay una gran variedad de marcas que ofrecen varias bolas en un mismo pack con diferentes tamaños y/o pesos desde 28 g. hasta 100 g. o más.
  2. En las principiantes, recomienda que lo mejor es hacerlo cada día entre 5 y 10 minutos, considera que sobrepasar el límite de una hora sería un exceso. La sexóloga considera muy importante, mantenerse en movimiento mientras se llevan puestas.

“Al aprender a controlar y contraer los músculos de la vagina, la calidad de los orgasmos es mayor porque las contracciones son más intensas; además, al aumentar la vascularización e irrigación (flujo sanguíneo), la libido aumenta”, apunta la especialista.

Además, datos del informe Hite, afirman que cuando la estimulación genital adquiere un papel importante en el sexo, el número de mujeres que consiguen alcanzar el orgasmo se eleva al 80%.