Venezuela: Las misteriosas momias de Knoche

Investigaciones están tras la pista para descifrar su formula secreta

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El médico alemán Gottfried Knoche, llegó a Venezuela a mediados del siglo XIX, construyó en la imponente montaña caraqueña del Warairarepano una casa que se volvería mausoleo a medida que iban muriendo los miembros de su familia, a los que embalsamaba mediante una fórmula química secreta.

Sin duda que Knoche, es uno de los personajes más misteriosos y enigmáticos relacionados con la historia de Caracas. Su Historia está envuelta en un halo de misterio por ser el precursor en la momificación de cadáveres, mediante la creación de una novedosa fórmula momificadora, hechos sin precedente en el país. Esta consistía en inyectarle un suero a los cadáveres, sin necesidad de extraer las vísceras y que garantizaban la conservación del cuerpo durante muchos años.

A no ser por sus notorios experimentos científicos sobre la momificación humana que su historia hubiese pasado desapercibida para muchos, ya que precisamente ese hecho lo llevo a ser muy conocido en sus tiempos y tejerse en torno a él una especie de leyenda macabra que fue confirmada por la momificación de importantes personajes de la época y de muchos miembros de su familia, cuyos cuerpos descansaron en el Mausoleo familiar de su residencia, la conocida hacienda “Buena Vista”.

Hoy, de las famosas momias no queda nada, de la residencia y las tumbas sólo escombros.

Para la llegada de su propia muerte, Knoche había previsto que fuese la enfermera Amalie Weismann la encargada de suministrarle el suero momificador. Knoche falleció el 2 de enero de 1901. Amalie presumiblemente cumplió la orden y el doctor reposó junto a sus familiares en uno de los nichos que había mandado construir. Parece que los últimos visitantes de Bella Vista, tras el fallecimiento de Amalie, fueron el cónsul alemán Julius Lesse y un tal Carlos Enrique Reverón, quienes echaron las llaves al mar.

El lugar fue saqueado por buscadores de tesoros y estudiantes de medicina que intentaban descubrir el secreto de la fórmula embalsamadora. Uno de ellos jura que quiso aserrar un hueso y la segueta se partió. Algunas momias fueron robadas; otras, enterradas por órdenes del Ministerio de Sanidad en 1959.

El músico de heavy metal venezolano Paul Gillman le dedicó una canción a la leyenda del Doctor Knoche, la canción, llamada Dr. Knoche fue grabada en 1990.