¿Alguna vez te ha pasado que estás realizando una tarea en el trabajo o en tu casa y enseguida olvidas de qué se trataba lo que estabas haciendo? Lamentamos informarte que tienes problemas de concentración.

La concentración consiste en enfocar intensamente la atención en algo. Sin embargo, no siempre es fácil enfocarse en una actividad, pensamiento u objeto, ya sea por el entorno que nos rodea o por problemas propios.

Mira estos consejos prácticos que te ayudarán a mejorar tu concentración progresivamente:

Reconoce el problema

Si dejas frecuentemente las tareas a medias para desarrollar otras, pierdes u olvidas dónde dejas los objetos, y evitas tareas que demandan un esfuerzo mental sostenido, significa que tienes dificultad para concentrarte.

Toma notas

Escribir a mano o asociar imágenes con conceptos facilita la concentración y el aprendizaje, pues consolida la memoria a corto y largo plazo.

Haz pausas

Intercala los momentos de alta concentración con pausas para despejar la mente. Por ejemplo, puedes salir a tomar aire fresco y estirar las piernas. Un estudio de la Universidad de Michigan (EE.UU.) demostró que visitar parques o jardines ayuda a descansar la mente porque te liberas del estrés.

Planifica tus actividades diarias

Utiliza una agenda, una pizarra indeleble o alguna aplicación de programación de actividades de tu móvil. Anota el tipo de actividad por realizar y la fecha en que debes terminarla.

Duerme bien

Descansar ocho horas restaura la función cognitiva noche tras noche. Así, el cerebro mejora su rendimiento en estado de vigía, recordando y procesando mejor la información que recibe.

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