Es el Reino Unido, sus ciudadanos se caracterizan por su extrema puntialidad, pero la renuncia de Michael Bates, alto funcionarios que ocupaba el cargo de Secretario de Desarrollo Internacional e integrante de la Cámara de los Lores, resultó un caso inusual, pues la causa de su renuncia fue por haber llegado dos minutos tarde a una sesión parlamentaria en la que debía comparecer. Ante esa situación manifestó que le dio vergüenza y decidió renunciar a su trabajo.

Ofreció sus “más sinceras disculpas por su descortesía”. Bates agregó que en los cinco años en los que ha tenido “el privilegio” de contestar a las preguntas en nombre del Ejecutivo, “siempre ha creído que los diputados tienen que “alcanzar los niveles de cortesía más altos posibles”.

Bates ha asegurado durante su intervención estar “absolutamente avergonzado” y a continuación ha anunciado su renuncia. Después de terminar su intervención, el secretario ha colocado los papeles que traía debajo del brazo y ha abandonado la tribuna ante la mirada atónita de los lores.

El ex – ministro consideró su retardo como una descortesía con el resto de sus colegas ya que “no estaba en el lugar de trabajo para responder a sus preguntas”. El funcionario debió comparecer a las sesión para responder algunos cuestionamientos a nombre del Gobierno.

Al mismo tiempo que ofrecía disculpas en la Cámara, recogió sus pertenencias y aseguró que presentaría su renuncia a la primera ministra con efecto inmediato.

Los integrantes de ese órgano legislativo sorprendidos miraban la escena, sin creer que Bates fuera a renunciar, mientras otros le pidieron que no lo hiciera. Ya algunos integrantes del gobierno se han comunicado con él para que reconsidere su decisión y lo no haga oficial su anuncio.