Este 25 de mayo entrará en curso la nueva normativa que marca en definitiva un antes y un después de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) española planteando un nuevo y muy diferente escenario. A la misma se le añadirán más derechos de los estipulados anteriormente. Se trata del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), una nueva regulación que se basa en darle más control a los usuarios sobre sus datos personales.

Las empresas europeas que gestionen y almacenen datos de clientes, contactos y empleados deberán acatarse a las nuevas medidas que la nueva normativa establece y es que como persona física tendrás el poder de tus datos personales pudiendo exigir total transparencia a otras personas, pymes o grandes empresas constituidas.

Pero, ¿cuáles son los cambios?

En primer lugar es importante conocer que el nuevo reglamento será aplicado para todas las organizaciones y entidades que manejen datos personales y estén dentro de la Unión Europea y sí que trae muchos cambios que son importantes de considerar.

Más exigencias con el Reglamento General de Protección de Datos

Las empresas deberán rendir cuentas ampliando la información a los interesados, es decir la persona debe estar consciente quién trata sus datos, cómo los trata y para qué los trata teniendo así la posibilidad de tomar cualquier posición al respecto, por ello se tendrá que manejar un lenguaje claro y muy transparente.

Se establece la notificación de brechas de seguridad, por ende se estará obligado a notificar las brechas o violaciones de seguridad. También se tendrá derecho a rectificar datos, cuando los mismo sean inexactos o incompletos.

Igualmente se puede destacar que los derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición), que se establecían en la LOPD española ahora se amplían incluyendo el derecho de limitación de los datos y el derecho a la portabilidad de los datos. Otro aspecto que se ve reflejado es la posibilidad de limitar el tiempo en el que la información de cualquier usuario sea tratada.

Se deberá tratar el consentimiento inequívoco y no tácito para el uso de datos, lo que quiere decir que la persona deberá poder una acción afirmativa para el tratamiento de datos que sea totalmente clara.

Del mismo modo existirá un delegado de protección de datos. Con la ley antigua se hacían cierta auditorias pero ahora con el reglamento se plantea una evaluación de impacto. En el mismo orden de ideas, las sanciones han aumentado en materia de cifras, ahora se pueden vislumbrar sanciones desde 10 hasta 20 millones de euros o en tal caso el 4% de la facturación global anual.

En conclusión el Reglamento General de Protección de Datos plantea otro escenario, generando nuevos derechos y consideraciones se que deben tener ahora más que nunca en cuenta, para procurar cumplir con cada aspecto que el mismo plantea otorgando más seguridad a los usuarios de Europa.

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