La Justicia Alemana ha puesto fin al juicio en contra de Beate Zschäpe, miembro del grupo terrorista neonazi conocido como Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), tras el asesinato de varios inmigrantes  y un agente de policía.

El proceso judicial tuvo una duración de cinco años, donde se le juzga por el homicidio de nueve inmigrantes (ocho de ellos turcos y uno griego), así como de un policía durante los años comprendidos de 2000 a 2007.

Además fue considerada culpable en los diez atentados que llevó a cabo el NSU, pese a no tener participación en ellos. La acusada fue sentenciada a cadena perpetua y por la gravedad de sus crímenes no gozara de la opción de libertad condicional.

Por su parte, otros cuatro miembros de la organización fueron condenados a penas de duración entre dos a diez años por haber apoyado y suministrado armas al grupo neonazi para poder cometer sus delitos.

La defensa de acusada pidió su absolución alegando que ella se mantenía en el grupo y con los dos líderes debido a que llevaba una relación sentimental con ambos, no formando parte de los asesinatos.

El grupo Clandestinidad Nacionalsocialista estuvo conformado por Beate Zschäpe, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, estos últimos se suicidaron en 2011 tras verse acorralados por la policía tras haber realizado un atraco a un banco.

Luego del hecho, el NSU sería dado a conocer siéndole imputados los crímenes de diez asesinatos, dos ataques con explosivos y quince robos en bancos, supermercados y otros establecimientos.

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