Adicción al botox : De tratamiento a deformación letal

Adicción al botox y sus consecuencias

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Fotografía: Wave Break

La Adicción al botox es una luz rojo en lo que respecta a los tratamientos estéticos en la cual muchas mujeres recurren para corregir ciertas marcas de la edad y otros motivos pero es un peligro de altos niveles.

Una confusión estética

El botox se aplica para desaparecer esas pequeñas llamadas “imperfecciones” faciales como las líneas de expresión, eliminando gradualmente las arrugas como el gran símbolo que la edad está comenzando a surtir efecto en el cuerpo, pero este motivo también abre el paso a que una gran cantidad de mujeres utilicen esta técnica para tapar lo que no es necesario tratar, ubicándolo como un pasatiempo con consecuencias peligrosas.

Una deformación por vanidad

La palabra “belleza” es un término que millones de féminas buscan sin cansancio, y cuando el botox aparece como una varita mágica que elimina preocupaciones faciales, las recurrentes visitas al médico cirujano, pasan de ser sutiles a comenzar la creación de lo que al final se convierte en una deformación cutánea que desequilibra los rasgos del rostro debido a los excesos ante la técnica, llegando a tener consecuencias tan graves como el contacto con los nervios que pueden finalizar en perdida de la sensibilidad y deterioro de facciones que podrían ser daños irreversibles y sin condición de arreglo por tomar malas decisiones.

¿Un problema de autoestima?

Esta adicción se centra únicamente en una problemática basada en un daño severo a la autoestima, misma que se trata de la aceptación de tus propias condiciones, pudiendo tomar recomendaciones estéticas para corregir pero no con la intención de intentar desaparecer tu propia integridad y autenticidad física por una inconformidad que debe ser tratada no por un cirujano sino por un psicólogo, porque el problema no está en el rostro sino en la mente.

¡Acepta tu belleza!

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