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Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) existentes en España son un elemento clave en la economía actual, ya que representan un 97%.

En este último año este tipo de empresas han tenido que adaptarse a los cambios producidos por la pandemia para poder sobrevivir y sacar adelante sus negocios. Y para ello han utilizado técnicas relacionadas con la transformación digital.

Según un estudio realizado por GoDaddy sobre la madurez de las microempresas en España y Europa donde más de 5100 empresas han sido encuestadas, 7 de cada 10 empresas ya tienen página web y/o presencia en las redes sociales.

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Otro dato significativo es que el 78% de las pequeñas empresas españolas consideran que los negocios que están más digitalizados podrán recuperarse y seguir creciendo.

Además, las PYMES españolas se sitúan en primera posición en cuánto a creación y manejo de las redes sociales, respecto a otros países de Europa.

MADUREZ DIGITAL

Según el diccionario de marketing, madurez digital es el estado final de la transformación digital al que aspiran llegar las empresas, en el que han adoptado con tal profundidad las tecnologías digitales que se encuentran a su disposición que han conseguido importantes mejorías tanto en el funcionamiento de la empresa, como en la satisfacción del cliente y en los resultados.

Para conocer el grado de madurez digital de estas empresas españolas, se ha analizado cómo han incorporado y aprovechado el uso de las tecnologías, y se han establecido cuatro tipos de niveles: pioneras digitales, asentadas digitales, escépticas digitales e iiciadas digitales.

Las pymes españolas se sitúan, sin lugar a dudas, en empresas pioneras digitales. Sin embargo, es el país que menos negocios digitalizados tiene. El 28% son ‘pioneras digitales’, el 26% ‘asentadas digitales’. En la mitad, con un 22% son ‘iniciadas digitales’, y por último, con un 24% son ‘escépticos digitales’ que muestran un escaso compromiso con la digitalización.